E l otro día descubrí que el presidente del gobierno no existe. Me refiero al lunes, cuando Zapatero fue a la tele a contar lo que el gobierno cree que ha hecho. Yo no lo vi porque pensé que tanta insistencia en salir en la tele es lo que delata la falsedad de su existencia. Cualquier padre sabe que cuanto más repite el niño que no sabe quién ha roto el florero más posibilidades hay de que sea el culpable. Cuanto más dice Zapatero que es él, más sabemos nosotros que no es nadie, sólo una idea nuestra. Los franceses creen que Sarkozy existe y por eso le han montado una huelga general. Como es de derechas, supongo que los franceses creen que Sarkozy ha hecho lo contrario que Zapatero, a despecho de Rajoy, que no opina sobre Francia y sólo dice que lo que hace Zapatero, sea lo que sea, es malo. Lo que pasa es que Sarkozy, que cunde mucho, eso sí, tampoco existe. Sarkozy es sólo una idea que sirve para que los franceses muestren su cabreo. Si no fuese un Estado laico lo mismo sacaban a Santa Juana de Arco en procesión para que escampara, y les serviría de lo mismo. Todos los años por estas fechas se juntan en Davos (Suiza) los verdaderos jefes del cotarro, pero estos días sólo estamos viendo a sus chóferes y a algún primo lejano. También ellos han dejado de existir. Así que por fin vamos a la deriva y eso es lo que nos inquieta, aunque a lo mejor debería tranquilizarnos. Porque lo otro, las palabras de los presidentes, sirven más que nada para que los que esperan el turno de preguntarle algo bostecen a dos mandíbulas.
jueves, 29 de enero de 2009
viernes, 23 de enero de 2009
Pasado de moda
Publicada el 23 de enero de 2009 en El Día de Cuenca y otros, supongo.
D pronto me ha entrado la sensación de estar haciendo algo antiguo. Esto de escribir parece que lo es. Juan Luis Cebrián decía el otro día que no puede asegurar que dentro de quince años existan periódicos tal como los conocemos hoy día. Un poco después, un vendedor de libros escolares me ponía al tanto de cómo las editoriales ya piensan (y algunas trabajan) en un producto que es más una web que un libro. Mire por dónde los árboles del planeta tienen un futuro mejor del que les pronostica Greenpeace, sustituidos como serán en la cadena de la destrucción por los pobres en cuyo subsuelo se encuentre el coltán con el que se fabricarán los pequeños ordenadores en los que dentro de quince años se deberá leer este periódico. Ayer desayuné en una cafetería y, pensando en este asunto, levanté la cabeza y traté de imaginarme a los que leían el periódico al mismo tiempo que yo consultando sus pequeñas pedeás o lo que entonces se lleve. Le aseguro que no me costó trabajo ninguno. Pero, a la vez, le digo, se me quitaron un poco las ganas de escribir. Me sentí repentinamente próximo a los ilusionados propietarios de las primeras imprentas e irremediablemente ajeno al futuro inmediato. Es probable, me dije, que ese nuevo periódico no requiera de escritores y ni tan siquiera de periodistas: no sé cómo pero al paso que vamos no puede descartarse nada. Luego tuve un ataque de optimismo y pensé que entonces podré escribir muchas más columnas porque editarlas no costará nada. Pero el ataque pasó pronto, no se me ocurría quién puede querer leer más columnas mías y ahora sigo teniendo esa sensación de que estoy haciendo algo antiguo, de que estoy pasado de moda.
jueves, 15 de enero de 2009
Opiniones y justicia
Publicada el 16 de enero de 2009 en El Día de Cuenca y otros, supongo.
Hasta hace poco, las víctimas de los delitos bastante tenían con serlo. Había alguna víctima insigne, como las del terrorismo, y otras que apenas conseguían convencernos de que lo eran, como las que fenecían por avaricia en manos de estafadores. Pero, la mayoría de las demás, quedaban igualadas en su condición de víctimas. Ahora las cosas han cambiado y existe una elite de víctimas compuesta por aquellas a las que se le pide opinión. Probablemente el asunto empezó con el padre de Mari Luz Cortés, a quien se convirtió, de pronto, en un experto en temas de sanciones judiciales y cuyas opiniones llegaron a interesar al presidente del gobierno. Ahora escuchamos la opinión del padre de Alba sobre la condena, considera que escasa, que han recibido los maltratadores. Ambos casos tienen en común la condición infantil de la víctima y el desacuerdo de los padres con la condena resultante (nótese que una sola circunstancia no sirve: una sanción leve no convirtió en protagonista a la esposa del hombre que Farruquito se llevó por delante), como si la magnitud de la desgracia nos confiriera la sabiduría de manera natural. Lo que se palpa es una desconfianza en la capacidad de la justicia para hacer justicia, seguramente derivada de lo complejos que son los criterios utilizados para hacer el código penal, sobre todo en comparación con la simplicidad y la eficacia de la Ley del Talión. A poco que los aprieten, los jueces incluirán una reivindicación nueva en su amenaza de huelga, justo antes de esa que pide la aplicación del acuerdo sobre retribuciones (que les paguen más, vamos), consistente en pedir una nueva asignatura en las escuelas para dejar de ser unos incomprendidos..
jueves, 8 de enero de 2009
El Arcángel
Publicada el 9 de enero de 2009 en El Día de Cuenca y otros, supongo.
Se oye por ahí que los israelíes quieren dejar resuelto el partido contra Gaza antes de que Obama tome posesión. La idea –se oye- es facilitarle las cosas al nuevo presidente. La única razón por la que los israelíes pueden querer hacerle un favor a Obama es querer cobrárselo más tarde, evidentemente. O cambia la naturaleza humana o el problema entre israelíes y palestinos no tiene solución, de manera que estamos (están) abocados a fases de distinto grado de violencia, unas menos agudas y otras más, como ahora. Los israelíes aflojarán cuando quieran (Sarzoky y Solana lo presentarán como un éxito de la diplomacia occidental) y cuando Hamas o Hezbolá hayan rearmado sus arsenales estaremos otra vez igual que durante estos días. Previsiblemente, entonces será Obama el líder mundial y los israelíes le pedirán la devolución del favor. Será cuando veremos a Obama contemporizar con los israelíes, convocar conferencias de paz y dejarles que siembren de sal otro trozo del desierto palestino. No creo que haya ningún experto en relaciones internacionales que contradiga esto que digo, y no porque yo sepa mucho sino porque es de conocimiento común. Si no ha pasado ya antes con otros asuntos (lo que es más que probable), será entonces cuando Obama deje de ser el Mesías y Leire Pajín (su particular Arcángel San Gabriel en las Españas) se dará cuenta de que el mundo sigue gobernado por las fuerzas de siempre, y dejará de creer, como hasta ahora (y, por lo menos, de puertas para afuera) que gracias a Obama el mundo será redimido bajo las consignas de Zapatero y la socialdemocracia.
jueves, 1 de enero de 2009
Usted y las hermanas Brown
Publicada el 2 de enero de 2009 en El Día de Cuenca y otros, supongo.
Nicholas Nixon es uno de los fotógrafos más importantes de la actualidad. No se preocupe: yo tampoco lo conocía. El caso es que a Nicholas Nixon se le ocurrió fotografiar en 1975 a su mujer y a sus tres cuñadas. La fotografía, en blanco y negro, es un plano americano de las cuatro mujeres -jóvenes- posando distendidas sobre un fondo arbolado. Nixon repitió la ocurrencia en 1976, 1977, 1978 y así hasta 2007, de momento. El resultado es una colección de fotografías titulada «Las hermanas Brown» sobre los que los estudiosos han dicho maravillas. Entre otras, que es una de las obras de arte más importantes de nuestro tiempo. Yo la vi el otro día y el resultado fue un profundo escalofrío que se me metió en el cuerpo y todavía no me ha abandonado del todo. En pocos minutos el espectador recorre treinta y tres años de la vida de las cuatro mujeres. Siente la tentación de detenerse a examinar cada rostro y averiguar qué arruga nueva tiene cada una de las hermanas, de hacer un inventario de cuáles fueron los malos años de la rubia, de la más alta, de la más pecosa. Ve uno cómo dejan de ser jóvenes poco a poco, pero no tan despacio como para que no nos demos cuenta de que un año no pasa en balde para ninguna de ellas. Para ninguno de nosotros, amigo, por más que lo sepamos, y por eso lo del escalofrío, porque la exposición de las hermanas Brown es también la de usted o la de mí mismo. Si no va a Madrid puede verla en http://www.coleccionesmapfrearte.com/presentacion_brown.aspx.
Y ahora, que tenga un feliz año.
Nicholas Nixon es uno de los fotógrafos más importantes de la actualidad. No se preocupe: yo tampoco lo conocía. El caso es que a Nicholas Nixon se le ocurrió fotografiar en 1975 a su mujer y a sus tres cuñadas. La fotografía, en blanco y negro, es un plano americano de las cuatro mujeres -jóvenes- posando distendidas sobre un fondo arbolado. Nixon repitió la ocurrencia en 1976, 1977, 1978 y así hasta 2007, de momento. El resultado es una colección de fotografías titulada «Las hermanas Brown» sobre los que los estudiosos han dicho maravillas. Entre otras, que es una de las obras de arte más importantes de nuestro tiempo. Yo la vi el otro día y el resultado fue un profundo escalofrío que se me metió en el cuerpo y todavía no me ha abandonado del todo. En pocos minutos el espectador recorre treinta y tres años de la vida de las cuatro mujeres. Siente la tentación de detenerse a examinar cada rostro y averiguar qué arruga nueva tiene cada una de las hermanas, de hacer un inventario de cuáles fueron los malos años de la rubia, de la más alta, de la más pecosa. Ve uno cómo dejan de ser jóvenes poco a poco, pero no tan despacio como para que no nos demos cuenta de que un año no pasa en balde para ninguna de ellas. Para ninguno de nosotros, amigo, por más que lo sepamos, y por eso lo del escalofrío, porque la exposición de las hermanas Brown es también la de usted o la de mí mismo. Si no va a Madrid puede verla en http://www.coleccionesmapfrearte.com/presentacion_brown.aspx.
Y ahora, que tenga un feliz año.
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